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El arte de Cai Xiao Song se sitúa en un punto de encuentro entre las culturas de oriente y occidente. Ambas aparecen definidas por lo que son, sin interferencias, conservando sus propias señas de identidad. Xiao Song a través de la reinterpretación, convierte los tesoros de la técnica del arte tradicional en símbolos de una nueva visión de la cultura china.
La exposición que presenta el IVAM, entre el 4 de marzo y el 2 de mayo, está compuesta por un total de 12 piezas entre las que destacan: seis Stones, (piedras) realizadas en seda y pintadas con tinta china y agua; dos dibujos sobre papel representativos de la pintura tradicional china de montaña y agua; una instalación de caligrafía titulada Década, compuesta por 1.100 piezas y que reúne diez años de la caligrafía del artista y, dos instalaciones de gran formato alusivas a los mapas de España y China realizadas con seda y metacrilato.
El catálogo, editado con motivo de la exposición, reproduce imágenes de la obras expuestas y contiene textos de Wang Ming An y Jin Na, comisarios de la exposición y de Jeff Zou (Director del Around Space China), By Qigu Jiang (Departamento de Art History and Criticism, del Art Institute de Chicago, U.S.A).
Nacido en 1964, Cai Xiao Song pertenece a la generación posterior a la Revolución Cultural. China abre sus puertas a Occidente en los años setenta, cuando Xiao Song es un adolescente de doce años. Entre 1987 y 1991 realiza sus estudios de arte en la universidad de Bellas Artes de Shanghai. Allí recibe una educación artística restringida a la pintura tradicional china y a la pintura académica europea del siglo XIX.
A pesar de todo ello, desde su graduación en 1991 y durante los once años posteriores hasta 2002, Xiao Song persigue otros objetivos que quedan reflejados en sus obras, entre las que se pueden distinguir tres grupos: Un primer grupo obras, conformado por pinturas al óleo y acrílico, son retratos distorsionados, casi irreconocibles, de Mao que tanto Xiao Song como otros tantos pintores de su generación realizaron para satisfacer la demanda del mercado occidental.
Un segundo grupo está integrado también por pinturas de caballete, pero sin imágenes, compuestas únicamente por texto puro, por palabras en chino e Inglés. Xiao Song piensa que las palabras son los medios de expresión más directos que existen. A este grupo pertenece la instalación titulada Década, que reúne diez años de la caligrafía de Cai Xiao Song en un espacio de 5 x 6 metros y consta de 1100 piezas de trabajo individual. En la obra, cada carácter chino tiene su propia forma y significado, sin embargo, genera uno nuevo cuando se alía con los demás que le rodean.
Y en el tercero inicia un nuevo camino basado en objetos encontrados que saca de contexto y carga de simbología. En este último contexto se sitía el conjunto de instalaciones Stones, (piedras), que están formadas por dos piezas de metacrilato, entre las que se introduce un trozo de seda pintada con tinta china y agua. Estos dos elementos aparentemente opuestos -seda y metacrilato -, son hábilmente vinculados a través de pares de contrastes: la suavidad frente a la dureza, las líneas frente a las curvas, la ligereza frente a la pesadez, y el trabajo humano frente a la creación natural.